WiFi para clientes en tu bar: deja de dictar la contraseña
«¿Me das la clave del WiFi?» es probablemente la frase que más veces al día escucha un camarero. Dictarla mesa por mesa — o tenerla en la pizarra con un rotulador medio borrado — es el pequeño peaje diario de media hostelería. Y aun así, casi nadie lo resuelve bien.
Los dos errores clásicos
El primero es la contraseña imposible: una ristra de 16 caracteres que el cliente teclea mal dos veces antes de rendirse. El segundo es el extremo opuesto: WiFi abierto sin contraseña, inseguro para tus clientes y normalmente saturado por gente que ni siquiera está consumiendo.
La solución que casi nadie usa
El estándar WiFi permite compartir la conexión con un toque, sin dictar ni teclear nada. El cliente acerca el móvil a un chip NFC (o escanea un QR de respaldo) y su teléfono se conecta solo, con la red y la clave correctas.
El detalle que marca la diferencia
¿Qué pasa cuando cambias la contraseña del router? Si la tienes impresa en cartelitos, toca reimprimirlos todos. Con un sistema centralizado la actualizas una vez y todos los chips siguen funcionando — el chip físico no se toca.
Prueba TapMallorca en tu local
Te visitamos, montamos los chips y en una semana tus clientes ya tocan para ver tu carta.
Empezar ahora